domingo, 11 de abril de 2010

un día...

...24 horas, precedidas de un ciclo de tiempo igual y seguidas por otro. En este mundo un lapso comúnmente rutinario. Con horas más o menos fijas para una serie de acciones repetitivas y cíclicas.

Sin embargo hay días, algunas veces señalados con antelación que rompen esa rutina, y otros, inesperados, repentinos que son detonantes de una cadena de posibilidades y rutas de vida que tal vez ni teníamos en mente. Puntos de quiebre; a veces puntos finales a largas agonías, a ciclos que lo eran todo (o que más bien creíamos que eran todo, pues no concebíamos el mundo sin ellos, fuera de ellos), a veces puntos de partida, a veces simplemente escalones de una ruta trazada con antelación pero que cambia de dirección, dobla en esquinas que nos muestran otro paisaje, que nos hacen ver el mundo desde otra perspectiva.

Un día, que tal vez para el resto, incluso para nuestros seres más cercanos, simplemente sea otro día descontado de los de su existencia sobre este planeta, pero que a otros marca para siempre. Y hay veces en que estamos tan sumergidos en nuestro propio mundo, cerrados al resto, evitándolos y evitándonos su compañía que nos olvidamos que un día rutinario para nosotros puede ser el día de debacle o de milagro para otros. Y a veces es necesario recordar que los otros también tienen una existencia complicada; que llevan a cuestas sus propias batallas de las que quizá nunca nos enteremos. Pero están ahí y a veces un solo gesto amable o un silencio lleno de comprensión ayudan. Después de todo, el día llegará a su fin y la rutina o nuevas sorpresas llegarán con el alba, y solo nos queda seguir.

viernes, 19 de febrero de 2010

Útiles y no tan útiles cosas que aprendí en este Huaira

Este año una vez más pasé el feriado de carnaval de la única manera que se me ocurre: en estado alpha y en la carretera. Bueno, más bien la aventura aparece cuando te separas de las vías principales y tomas un camino vecinal. Ahí cambia todo: el ambiente, los tiempos y los paisajes.

Esta vez corroboré que los paisajes que más me gustan son los de las estribaciones andinas, porque en sus desniveles de cientos de tonos de verde y azul mis pensamientos se pierden y viajan tranquilos e incansables. Y vaya si necesitaba pensar...

Cuando a esos retazos de lienzo que pasan fugaces por tu ventana les añades buena música de fondo ya el viaje, la movilización y las incomodidades están más que pagados. Pero si además tienes la posibilidad de conversar de lo que sea con un amigo, entonces sí es un privilegio.

Como es un privilegio el silencio, ese silencio que en la ciudad nunca llega, que se ahoga entre ronroneo de autos y parafernalia urbana. El silencio de la naturaleza, plagado de sonidos a los que casi nunca prestas atención. Un silencio que te acompaña y te permite pensar.

Me llenan de fe esos actos genuinos y desinteresados de gente que no te conoce, que sin más te invita a tomar una agüita en su casa. Que quiere conversar contigo y que esta ávida de comunicarse. De gente capaz de alimentarte a la media noche sin cuasi conocerte. Simplemente hermoso; el mejor condimento, la buena voluntad y su hospitalidad.

Aprendí que si quieres darle una textura distinta al relleno de las empanadas de viento le puedes añadir arroz cocido al queso, como lo hacen en Urcuquí.

Y ahora sé que carnaval es época de choclos en el norte y que los campos de Imbabura lucen las flores de los pencos (ágabes, cabuyas, etc) como separaciones vivas entre terrenos.

Sé que mucha de la fuerza que me sostuvo durante la travesía viene de la gente que me quiere y que estuvo pendiente todo el tiempo de nosotros. La inmediatez de las telecomunicaciones me permitió recibir esa energía. Gracias por estar pendientes.

Aprendí eso y mucho más, recordé muchas más cosas y corroboré otras. Vuelvo al día a día con ganas de carretera y de viajes con la gente que quiero. Y por supuesto, a por la misma dosis el próximo año.



¡¡Gracias equipo por esta magnífica experiencia!!

martes, 2 de febrero de 2010

Tertulia


"Pensar es hablar con uno mismo,
gracias a haber tenido que hablar con otro."
Miguel de Unamuno

Y resulta que algunas veces la mejor parte es la de compartir con alguien más. Conversar, sentirnos identificados, saber que con todas las singularidades que se encapsulan en ese otro ser humano, hay un nexo, algo que nos permite reconocernos en él, por más disímiles que seamos en apariencia y convicciones.

Y son esos momentos los que me mantienen a flote en este mundo incomprensible. Gracias a quienes tienen la paciencia de compartir conmigo silencios y palabras. Anécdotas y sueños. Otras visiones de la misma escena, tan válidas y verdaderas como la propia. Gracias.

domingo, 31 de enero de 2010

Janos

Las postrimerías de enero. Días, mañanas y tardes. Trabajo e incertidumbre. Esperar y hacer. Aunque le toca a la vida mover las fichas del tablero de juego, no he descansado...sigo jugando en otros frentes; porque no importa cuanta desesperanza te rodee, debes seguir. Destruirte, reconstruirte, seguir, avanzar y aprender en cada tropiezo y en cada acierto. No parar, ir más lento o más rápido, pero no parar. Porque no hay meta, pero sí nuevos puntos de partida para dejar que las cosas discurran, sean.

Así que a ponerle ganas al nuevo mes que comienza y ha seguir esa dirección difícil...aquella que usa el salmón y a sonreír con esos minúsculos hechos cotidianos que solemos dejar pasar sin prestarles atención y que pueden ser maravillosos.

jueves, 31 de diciembre de 2009

MMX

Se termina otra semana, se termina otro mes. Y con ello culmina un año más. Una nueva rotación alrededor del sol. Y este año extraño y doloroso da paso a otro. ¿distinto? Por favor. ¿mejor? Nuestras acciones lo decidirán, lo deciden desde ya. Y el destino pondrá las fichas como a bien tenga. Jugaremos una vez más.

Y aunque la mayoría del tiempo este año se arrastró y lastimó y cansó a la gente que quiero y a mí misma; también me trajo muchas grandes sorpresas, y sonrisas. Y sobre todo la presencia de gente que mantiene mi fe a pesar de vivir en este mundo de locos. Aprendí una vez más que sentir dolor es una parte capital de ser humano. Que lo que no debes permitir es que ese dolor se pudra, te carcoma y se convierta en rencor. Aunque me cuesta hacerlo, sé que las cosas que siento debo decirlas. Y el resultado ha sido muy bueno. He conocido gente magnífica. Gracias de verdad por haberme permitido compartir con ustedes charlas, risas, tristezas y muchas aventuras. Ustedes han logrado equilibrar este año. Me llevo muchas enseñanzas, el cariño de mucha gente e instantes hermosos como recuerdo y ya como parte de mí.

Ha darle el encuentro de la mejor manera al nuevo año y que a cada uno le traiga más sonrisas, más aventuras y mucho glam, charm y pooorn. Feliz año.

viernes, 25 de diciembre de 2009

Fiestas Navideñas

Y hoy ya es Navidad.
Para quienes lleguen a leer esto: Felices Fiestas.

El día de Noche Buena es el día del ajetreo, de preparar las cosas para la cena y reunión familiares. El día que con el Gandhi nos dedicamos a visitar a los amigos, porque lo importante es compartir un tiempo con la gente que quieres y te importa. Y este año no se pudo dar, por muchas razones. Ha sido una semana muy larga y cansada.

Navidad es otra cosa. Un día tranquilo y solitario. Para mí nunca ha sido un wishlist. Peor escoger regalos de centro comercial. Pero tampoco he rezado la novena, nunca lo han hecho en casa. No son las tarjetas genéricas que llegan por compromiso. Es simplemente un día para pensar y buscar estar en paz. Conmigo y con quienes me rodean.

Sea cuál sea su manera de celebrar estas fechas, háganlo. Disfruten, compartan, sean grinch, o papanueles, coman, beban, canten, compren, regalen, sean felices como a bien tengan.

sábado, 5 de diciembre de 2009

UIO


Pueblo con fachada de ciudad, capital, pañuelo pixelado en el que todos se conocen. Aldea andina con todas sus mañas y trabas. Su encanto y nuestras historias. Y a pesar de todo cosmopolita. Contradictoria como un resumen total de lo que es éste, nuestro país de la canela.

Para mí dos Quito conviven paralelos; hay uno en el imaginario colectivo que se niega a sí mismo y se presenta como un espejismo, con el maquillaje necesario para venderse con un status inalcanzable y plagado de apariencias. Una imagen sostenida con imperdibles a punto de colapsar y que se nos muestra como realidad.

A la par, corriendo escondido y solo visible para cada uno, si desea verlo, hay otro Quito. Para mí es esa ciudad que se desborda por las laderas del Pichincha, que crece a fuerza de recibir sueños y desesperanzas, con barrios tan disímiles como contrapuestos, pero que, de alguna manera, se amalgaman en un solo ente. Es esa urbe que nos hizo como somos y que nos vio crecer y nos ha permitido sobrevivir en ella. Es mi relación amor odio más persistente. Es conmoverte profundo con solo dar un paseo y al siguiente instante querer que todo arda hasta los cimientos.
Y hoy es, con lo bueno y lo malo, sus defectos y tesoros, mi hogar.